ADVERTENCIA: El día de hoy, el post es largo, así que siéntase en la libertad de leer solo lo que quiera.
Señores, esto lo he estado postergando bastante tiempo, pero con sobrada razón, y es que han habido sucesos en los cuales la gente se ha aprovechado de mí (porque me han dicho que soy demasiado noble) y otras en las que simplemente no me importa qué es lo que pase.
El nombre de la actualización se debe a algo que me ha pasado desde hace tiempo, y es que desde la desgracia que fue mi primer noviazgo, me costó levantar cabeza y encontrar a alguien que valiera la pena. ¿Y cómo no hacerlo, después que el tiempo te demostró que la persona con la que compartía mi vida no valía la pena, y era capaz de tal salvajada? Pero en fin, creo que es válido pensar de esa época como lo hace un amigo un “error de vida”, pero como siempre, aprendiendo de los errores. Pero ahora todo es diferente.
La historia comienza en año nuevo, y ha tenido brincos de tiempo que no son importantes, pero que han dejado la huella en la vida, o mínimo algo bueno.
Desde año nuevo que se tenía la vibra que el año iba a ser un año interesante, lleno de cosas buenas, como de cosas malas. Para ser sincero, creo que las personas obtienen solo una oportunidad de hacer las cosas en la vida, tanto buenas como malas, y si uno lo aprovecha o lo descarta no puede volver a intentarlo, o por lo menos al momento de volverlo a intentar ya no es lo mismo. Lo mejor ha sido una colección de eventos que me han dejado por primera vez en mi vida, y a mi parecer, enamorado y que tiene que ver con las segundas oportunidades.
La historia de la mujer empezó hace año y medio (así como lo leen) y es que el primer día de un curso de universidad encuentro en primera fila a una mujer divina, pero siempre percibiendo una emanación de niña inocente o que ella no quería ser corrompida. En ella perdí la cabeza año y medio después. Durante esa época yo no tenía el amor propio que tengo ahora. Y por lo tanto nunca tuve las agallas de hablarle directamente con intenciones de ser pareja, y estaba puesto por mi propia mente en el nivel de amistad perpetua. Las pocas veces que logré hablar y tener información sobre sus gustos fue para saber que le gustaba la animación japonesa y los carros.
Luego de terminar el curso, nos topamos un par de veces más en la universidad y luego dejé de verla, por lo que pensé que ya había perdido completamente mi oportunidad.
Cada quien hizo de su vida lo que se necesitó hacer hasta uno de los primeros días de clases de universidad que llegué, y me la encontré cerca de la biblioteca.
Me dio gusto saber que la amistad podía continuar desde el punto en el que fue dejado; pero también algo había cambiado, mi opinión sobre mi persona. El verla de nuevo fue agradable, y pudimos hacer plática casi inmediatamente. Le pedí su número de celular y ella me lo dio con tranquilidad, y yo le correspondí con el mismo gusto.
Una noche, estaba presto a dormirme y recibo un mensaje al teléfono. Cabe hacer notar, si no lo sabían, que nunca apago el celular, pero todas las notificaciones de redes sociales terminan a las 10 de la noche aproximadamente y el mensaje se recibió a las 11. Era un mensaje de ella tratando de entablar conversación. Por supuesto que me asuste, me emocioné y después por supuesto le respondí, pero no fue mucho tiempo, puesto que al día siguiente yo tenía que levantarme temprano.
A partir de ahí las conversaciones fueron por medio de los servicios de mensajería instantánea, y utilizando las ventajas de cámaras para una conversación un poco más personal, pero no sustituye la conversación en la vida real, por lo que de casualidad llegué temprano un día a la universidad y logré juntarme con ella para hablar. Después de un tiempo ya logramos hablar de cosas que pasaron en la vida ese año y medio que no nos vimos.
Me contó que lamentablemente su señor padre falleció, y que entró en una etapa de su vida en la que se cuestionaba qué era lo importante y decidió salirse de la U, tiempo en el cual decidió trabajar en un pinchazo (así como lo lee) y luego decidió cambiarse de carrera a Administración en Recursos Naturales.
Luego de eso, un día nos encontramos en la universidad. Ese día, ya me sentía completamente atraído a ella y estábamos hablando. Esa vez, le dije “Mira, ¿te enojás si te doy un beso?” y ¡aparece la hermana! Por supuesto, una situación un tanto incómoda, pero sin consecuencias malas. Esa misma noche, mientras intercambiábamos mensajes le mandé “Mira, disculpá si te incomodé hoy en la tarde. Creeme que si es así, ya no lo vuelvo a hacer” y ella me responde con “Que va chico, solo hubieras escogido otro momento” acompañado de una carita que demostraba que estaba sonrojada. Ese mensaje me dio la impresión que todavía había esperanza de que pudiéramos ser algo.
Pero como todo lo bueno, nunca falta algo malo que puede pasar y entorpecer el camino. Un día, durante el tiempo que los partidos se disputaron entre el Real Madrid y el Barcelona, me manda un mensaje instantáneo diciendo que odiaba a las personas de mi género. Ese día tenía en la pantalla la ventana de su conversación y la pantalla de mi cuenta de Twitter. En paralelo estaba dando por medio de éste último lo que pasaba por mi cabeza, mientras que en la conversación estaba tratando de dejar una imagen que no delatara que estaba loco por ella. Los que me siguen en Twitter, pudieron ver la frustración por todo. El resumen es algo así:
Por el partido, ella había apostado con un su “amigo” sobre el resultado del partido por la Copa del Rey. Si el Real Madrid ganaba, ella se quedaba con el puesto de parqueo del tipejo, pero él no dijo qué quería si el Barcelona triunfaba. La noche anterior al partido, ella le dijo sobre qué quería que fuera el pago de la apuesta, y el le dijo que quería que fuera su novia por un mes.
Ella tiene serios problemas de confianza (es más, me ha costado mucho el ganarme su confianza después del nivel de conocido/amigo) y automáticamente le dijo que no; que pensara en otra cosa. El tipo dice entonces que lo deje “tocarla”.
Apreciado lector, los estados de Twitter reflejaban mi pensar. A continuación los puede encontrar, y si pone el cursor sobre la fecha, estará la hora a la cual fueron puestos:
Primero Segundo Tercero
Por supuesto que cuando me enteré quería matar a ese engendro ese. Mi reacción inmediatamente fue de decirle que eso me caía mal y que lamentaba bastante el que le hubiera pasado eso. Por supuesto que para cuando me lo dijo, yo ya sentía la fea presencia de la derrota en mi ser.
El segundo estado fue la conclusión a la que llegué después que ella me dice en la conversación que ella sabía que yo no era como ese tipo, porque era bastante respetuoso. Si usted apreciable lector está leyendo esto, y es hombre, aprenda que para que una mujer no lo descarte como alguien que vale la pena, hay que saberlas cuidar y tratar como se merecen. El tercer estado fue la conclusión a la cual llegué en ese momento, pero como ustedes leerán después no lo tomé.
Previo al descanso de Semana Santa, ella tenía que estudiar porque le pusieron exámenes y proyectos después del descanso. Durante estos días ella estuvo muy estresada, y un día por celular me comunica que estaba muy cansada y que la cabeza le daba vueltas. Le respondí que por qué no se iba a dar una vuelta a la cuadra caminando, porque el lugar donde vivía, si era el mismo por el cual vivía antes, era un lugar muy bonito. Una vez enviado el mensaje reaccioné que podría haber parecido un acosador de primera, y la respuesta de ella lo dejó claro: “¿Acaso vos sabes donde vivo pues?”. Pequeño detalle, ella me dijo dónde vivía en un día del curso de la U. Al explicarle que conocía porque ella me lo dijo en clase y porque una amiga de mi abuela vivía por ahí todo me quedó mejor todavía. Me dice que el hecho que me recordaba la hacía sentir especial. Lo único que pensé, y creo que se lo respondí fue: ¡por supuesto que eres especial para mí! Ella se encargó de hacerme sentir especial cuando me dijo por cámara web que me quería mostrar algo (aparte de darme una toma de su ropa de dormir que me dejó sonrojado) no logró encontrar lo que estaba buscando, pero me dijo que era una flor que le había regalado.
(Ahora bien. La historia de la flor es algo bien chistoso. La flor es una flor de origami que aprendí a hacer justamente por ella. Se acercaba su cumpleaños y le quería regalar algo más que la flor, pero ya no me dio tiempo y solo le regalé la flor. Pensé que era solo un simple adorno que iba a tirar al tiempo. Qué equivocado estuve. La guardó y me la quería mostrar que todavía la tenía guardada.)
Aparte de hacerme sentir súper bien, me dice que yo soy el primer (y único hombre) que le ha regalado una flor, y que su flor preferida son los lirios. Fue una reacción de mariposas tamaño Antonov en el estómago, y apuntar la información en el baúl de la información útil para después.
La siguiente interacción que tuvimos fue para ver si se podía salir a ver una película. Yo pensando que lo haríamos solos, pero después me enteré que era una salida con su hermana y demás amigos. Lamentablemente, por acciones de mis padres, yo ya no pude ir, y fue mi sorpresa el encontrármela en mensajería instantánea y decirme que "como tú ya no ibas a ir, no valía la pena salir". Me llenó el cuerpo de cosas bonitas. Pero sabíamos que íbamos a ir a una convención de animación japonesa aquí en Guatemala el 1o. de mayo, pero cada quien llegaría por su lado. Ese día fue uno de los mejores días de mi vida desde que ella llegó.
La idea era que ella iba a llegar con orejas de gato, una tendencia que se llama “Neko-girl” (mujer gato en traducción literal), pero ya no llegó así porque no le dio tiempo. El estar en la convención, que de paso fue su primera asistencia a un evento de este tipo, con ella fue mágico. El día se encargó de darnos un clima excelente. Su hermana y un amigo de ella nos dejaron solos a nosotros. Durante el continuo ir y venir en el recinto, era común que la detuvieran para tomarle fotos, ya que la forma que iba vestida aparentaba que iba realizando un disfraz, pero no era así. Varios de mis amigos me vieron con ella a mi lado y las caras que hacían fueron suficiente para hacerme reír de vez en cuando. Fue durante este día que me encontré que además le gustaban los juegos de peleas, al ver cómo estaban jugando una partida de la nueva edición de Mortal Kombat.
Fue durante la convención que le admití al oído que me tenía loco por ella. Creo que fue un poco atrevido de mi parte, pero también sé por experiencia que las cosas hay que decirlas honestamente para evitar problemas después. La reacción de ella fue la de no saber cómo reaccionar. Yo me lo esperaba, pero también me di cuenta de algo más, que quizá su forma de reaccionar así de forma poco correspondiente es quizá porque no se lo habían dicho antes o porque aún no está completamente convencida sobre qué sentir conmigo.
Durante la convención me encontré con una amiga, la cual nunca pensé que la fuera a ver en la convención, y al verla me hace ojos de sorprendida y después cuando me encontró solo me preguntó que si ella era la nueva y al escuchar que sí, se alegró y me dice que, por la forma de actuar, que si me dice que sí.
La semana siguiente a la convención, ella se enfermó de gripe. Le dio un ataque de pena que solo por forma escrita se quería comunicar conmigo y me dice que ella se va de viaje al interior del país el fin de semana, lo que decía que las probabilidades para verla eran muy minúsculas. Estaba rompiéndome la cabeza para encontrar la excusa perfecta para verla, y mi hermanito la fue a poner en bandeja de plata: había sido invitado el día que mi hermano universitario no tenía clases para asistir a una clase de último año de la carrera a la que está optando. Por supuesto que me ofrecí a llevarlo y de paso verla.
Llegamos temprano y estaba ella saliendo de un examen. La vi, le tomé el rostro con las manos y estaba dispuesto a darle un beso, pero mi instinto me dijo lo contrario, y la besé en la frente. Al ver que ella estaba sintiéndose mal, entramos a la biblioteca y ella se quedó dormida un ratito en una mesa de estudio, y yo haciéndole cariño tranquilamente, pero ella no me quería dar la cara. Al avisar su celular que tenía poca batería se despertó, y le pregunté que si le podía dar un beso, a lo que me respondió “Es que no te quiero enfermar”. Estimado lector, le anuncio que el catarro es un mal que dura relativamente poco, pero que hace muchos estragos. Si usted quiere a su pareja ¿Está dispuesto a arriesgarse a que le contagie el catarro por demostrarle que la quiere? La respuesta que tuve fue sí, y le di lo que se denomina un “topón”, que es un beso breve de duración parecido al que se da en la mejilla pero en los labios, y le dije “amor, no tenés por qué preocuparte, no me molestaría contigo por que me enfermara de gripe”.
Saliendo de la biblioteca le dije (y permitanme que lo haga en el formato adecuado propuesto por el servicio de blog):
- Mirá, te quería preguntar algo
(Ella reacciona y me empieza a ver atentamente)
- ¿Querés ser mi novia?
La reacción de ella fue de un poco de incomodidad. Incluso le dije que lamentablemente esa era mi súper habilidad: decir cosas incómodas en momentos inoportunos. Ella me dijo que no era así. Le expliqué que comprendía que ella me podía decir que no, puesto que tenía sus propios problemas, pero que pasara lo que pasara, fuera la respuesta que fuera, yo valoraba bastante su amistad, y que también comprendía si no me respondía en ese momento, y que lo más probable es que lo iba a pensar. Al saber ella que estaba dispuesto a esperar su respuesta, me dijo que en efecto lo iba a pensar.
Lo último pasó el miércoles de la semana. Quise ir a verla el día viernes, pero no pude por imposiciones de mi padre. En la noche del viernes por la conversación de mensajería instantánea le dije que la iba a llamar el sábado por la mañana que ella salía a su gira, y yo tenía que hacer actividades con la gente de Fábrica de Sonrisas.
El sábado la llamo y lamentablemente estaba dormida (no me contestó al llamar) entonces le dejé un mensaje de texto diciendo que le deseaba un feliz viaje, que no la quería despertar y que la llamaba más tarde. Después de eso, al hablar con uno de los mejores amigos y excelentes personas que me dio la vida sobre lo que me pasaba, me dice que la llame después, en la noche, para preguntarle por su día. Decidí tomar su consejo y la llamé en la noche. Le pregunté por su día después de preguntarle si se lo estaba disfrutando, y si había seguido mejor. Estuve hablando con ella por 12 minutos. Nunca había estado 12 minutos hablando con una persona siendo yo el que realizó la llamada, pero no me importó. La llamada me dejó una pieza valiosa de información: No se molestó por el topón, y que regresa el domingo a las 6 de la tarde de gira y que aproximadamente a las 8 de la noche podía realizar una video llamada. Estimado lector, ¿ya vio el día de la semana y la hora de esta publicación?
Ahora lo único que queda por saber es su respuesta. Sea la que fuere será la prueba que hice lo máximo por aprovechar esta segunda oportunidad que me dio la vida con ella. Espero que todo tenga un final feliz.
Como dato curioso, la fecha del cumpleaños de ella fue la fecha, el año pasado, que mi ex me dijo que quería hablar conmigo con la intención de prepararme para que terminara la relación ella conmigo. Si fue una casualidad o alguna fuerza cósmica/espiritual/divina intervino ese día no lo sé, pero le agradezco a esta conjugación de eventos el haberme dejado libre para algo tan bueno.